Archidona

 

                

 

ARCHIDONA, UN PUEBLO PARA ENAMORARSE DE ANDALUCÍA

En la comarca nororiental de Málaga, anclado sobre la falda de la Sierra de Gracia y dominando un horizonte de suaves ondulaciones, Archidona se mece entre la leyenda de los enamorados y la realidad de un rico patrimonio arquitectónico declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1980. Este es el lugar donde Blas Infante estudia  sus primeros años y abre los ojos a la realidad social de su Andalucía.

 

 

Entre 1896 y 1899 su familia lo matricula como alumno interno del colegio de los Padres Escolapios de Archidona. Una de las causas fue que tenía un destacado profesorado; El padre Salvador Jiménez Coronado, fundador del Observatorio Astronómico de Madrid, o Jorge López, citado por Galdós en los Episodios Nacionales, consejero del Infante Francisco de Asís, futuro rey consorte. Estudiantes de toda Andalucía acudirán a este Centro que hoy alberga el Instituto "Luis Barahona de Soto", siendo uno de los pocos edificios que lleva más de doscientos años dedicado a la enseñanza.

En este ambiente juega, estudia y convive con  los hijos de jornaleros, mientras recibe  una educación ilustrada, liberal y renovadora. Es aquí donde escucha y aprende a cantar por primera vez el Santo Dios, himno de los padres escolapios y que serviría de base al himno de Andalucía que escribirá más adelante en Cantillana. En este centro archidonés entra en contacto también con la conocida  “Puerta de la guiropa”, lugar por donde los sacerdotes repartían diariamente a los jornaleros una sopa de patatas con carne, denominada guiropa y de ahí el nombre de la puerta  que el padre de la patria aludirá después en sus escritos. 

 

    

 

Será también  aquí donde Blas Infante comenzará a descubrir el pasado andalusí de nuestra tierra. El origen de Archidona se remonta a fenicios  Hallazgos arqueológicos constatan la presencia de pobladores en la zona desde el Paleolítico Inferior. Los asentamientos permanentes más antiguos corresponden a Escua u Oscua fundada por los fenicios, y Ulisis, habitada por túrdulos y romanos. Durante la época musulmanaMedina Arxiduna de donde procede su nombre actual, y alcanza notoriedad al convertirse en capital de la Cora de Rayya. En su alcazaba fue proclamado emir Abderramán I en el año 756, dando paso a la instauración del Emirato de Córdoba en al-Ándalus.   En 1431 es reconquistada para el Reino de Castilla por don Pedro Girón, conde de Ureña y Duque de Osuna, concediéndole los Reyes Católicos grandes privilegios. La antigua ciudad de Archidona o Villa Alta, se encuentra dentro de las defensas que aún se conservan en la cima de la sierra de Gracia, en cuya cúspide se encuentra el castillo, antigua fortaleza musulmana que aún alberga la mezquita.

 

 

Como en las intrahistorias de otros   muchos pueblos andaluces aparece la cuestión morisca. En Archidona aún queda recuerdo de ello hasta en el nombre de alguna calle. Presencia importante a principios del siglo XVII,  y que al parecer no llegan a ser embarcados tras los decretos de expulsión. La ciudad ofrece lugares donde recordar esta presencia morisca que conforma el crisol de culturas que  es Andalucía.

Archidona refleja en sus monumentos el paso del tiempo y las culturas . Entre su patrimonio destaca el castillo, donde se conserva la única mezquita de la provincia, y que tras la reconquista fue convertido en  el santuario de la Virgen de Gracia, patrona de la localidad. También la singular plaza Ochavada, del siglo XVIII, de planta octogonal de influiencia francesa donde se mezclan rasgos del estilo mudéjar con el barroco andaluz. Se trata de un conjunto arquitectónico de gran belleza  en el que, como ocurre  en la ermita de la Virgen de Gracia, los arcos y pilastras de los edificios son de ladrillo rojo en tanto que el resto de la fachada es de mampostería pintada de blanco. 

 
 
El convento de Santo Domingo del siglo XVI, hoy convertido en hotel-escuela de referencia en Andalucía o el convento de las  Mínimas, habitado aún por monjas de la Orden de San Francisco de Paula, donde destaca  su magnífica portada barroca y su torre poligonal de nuevo, de ladrillo rojo rematada en un chapitel revestido de cerámica vitrificada blanca y verde, junto la iglesia de la Victoria, el edificio de la Cilla, antiguo pósito municipal, y la Iglesia de Santa Ana, de estilo gótico son algunos de los monumentos que jalonan  el espacio al caminar por sus calles.

 

Además de este  magnífico patrimonio histórico  Archidona cuenta también con un importante patrimonio natural,  Las lagunas de Archidona o la Hoz de Marín son enclaves  obligados para los amantes de la naturaleza. Cabe destacar la conocida Peña de los enamorados, a medio camino entre Archidona y Antequera, origen de la leyenda de los enamorados que Blas infante veía desde el observatorio de las Escuelas Pías y que después plasmaría en el fresco de su Villa Alegría.

De be belleza singular es también su Semana Santa de gran participación popular y con un patrimonio de altísimo valor cultural.

Del 15 al 18 de agosto se celebran las fiestas en honor de la patrona la Virgen de Gracia, que se inician  en la madrugada del 14 con la única romería nocturna de la provincia  al santuario de la citada Virgen.

Cuando pasees por Archidona, ciudad amable donde transcurrió una etapa de la vida del más ilustre andaluz, no puedes dejar de parar a probar su esmerada gastronomía, resultado de un proceso de enriquecimiento cultural que cristaliza en Archidona y su comarca. 

 

 

 

ARCHIDONA tras los pasos de Blas Infante