Ronda

 

                  

 

RONDA y BLAS INFANTE

 

La ciudad malagueña de Ronda tiene una especial significancia en la biografía de Blas Infante, pero sobretodo, tiene una gran relevancia en la historia reciente de Andalucía porque fue el lugar elegido para la celebración en 1918 de la Asamblea donde se fundaron las bases del andalucismo. Si años antes, en 1916, se funda el primer Centro Andaluz en Sevilla con el propósito de crear un órgano de expresión de la realidad cultural y social de Andalucía. Comienza de este modo a dar forma a la lucha por la Autonomía. En este sentido, Blas Infante promueve la celebración de la Asamblea de Ronda de 1918, donde se asume la Constitución Federal de Antequera de 1883 que pretendía la integración en un Estado conformado por varias entidades territoriales. En esta misma Asamblea se aprueban la bandera blanca y verde y el escudo de Hércules triunfador como símbolos de la Autonomía de Andalucía. El colofón a este trabajo político de unidad se da 1919 cuando se redacta el Manifiesto de Córdoba, en el que reivindica a Andalucía como nación. 

 

 

    

Ronda ha recordado siempre la relación tan especial, que en la actualidad tiene cierta vigencia, con el andalucismo histórico. Sus calles están impregnadas de esa historia, y así uno de los Paseo más importantes lleva el nombre de Blas Infante. Un paseo que mira hacia el Tajo y que vertebra la ciudad más antigua, en un paseo que ayuda al sosiego y al encuentro ciudadano, cuando se abre a la vista los montes que rodean a Ronda.

 

 

La ciudad milenaria de Ronda es poseedora de uno de los Conjuntos Históricos más bellos de España. Declarado Bien de Interés Cultural desde 1.966, alberga un rico y diverso patrimonio histórico. El visitante puede disfrutarla sin duda de diferentes formas, tener varias experiencias muy bellas y enriquecedoras. En cuanto a patrimonio se puede ver claramente la historia local de esta ciudad y de paso conocer la historia de Andalucía. Así la visita a los Baños  Árabes (S.XIII- XIV) nos llevará a aquella época de esplendor cultural de Al-Andalus; en el centro mismo de la ciudad podemos disfrutar precisamente de la mezcolanza que la historia da en diferentes momentos, así ocurre cuanto entramos en el palacio de Mondragón, también conocido como palacio del Marqués de Villasierra, un edificio mudéjar-renacentista, que  en la actualidad alberga el Museo Arquelógico  Municipal de Ronda. Todas las épocas están representadas en la historia y en la piel de la ciudad. Algunas tan singulares como el Puente Nuevo (siglo XVIII) que tiene un centro de interpretación que nos ayudará a conocer mejor esta obra tan importante y su contexto. Y la Plaza de Toros de una gran belleza e historia propia. Muy curioso también es conocer la presencia de bandoleros históricamente en sus sierras. De hecho esta Ronda Romántica tiene todo un recorrido propio que cada año impulsa a más visitantes a conocerla.

“Ronda sigue siendo una ciudad romántica por excelencia, pequeña, misteriosa, encantadora, llena de atractivos, “perdida en las montañas”, rodeada de pueblecitos enriscados, en lugares casi inaccesibles; llegar a Ronda estaba reservado sólo para aquellos que se arriesgaban a aventurarse por difíciles y peligrosos caminos, hoy se llega con cierta facilidad. Las impresiones y el testimonio que dejan los viajeros de su paso por la serranía y Ronda conmueve enormemente, porque les llegaba siempre a lo más hondo de su ser, como hoy sigue ocurriendo” (Faustino Peralta). Durante el mes de mayo la ciudad recupera una feria agropecuaria y  la une a la dramatización y puesta en escena de la Ronda romántica del XIX con vestimentas, caballos, artesanos, actividades… toda una fiesta que recrea aquella época.

 

 

 

 

Románticos también fueron aquellos que llegaron el 12 de enero  de 1918 para mantener un encuentro para darle forma a un sueño llamado Andalucía. Hoy Ronda recuerda aquel momento histórico en su centenario  y en sus calles podemos ver un gran homenaje visitando la Fuente de Andalucía, con la bandera y una escultura de cuerpo completo de Blas Infante.

Pero sin duda el atractivo de Ronda es su entorno natural y sus gentes que con sus tradiciones, gastronomías, usos de la tierra y labores, sus vinos… han conseguido un lugar único en el mundo. El entorno natural de la ciudad de Ronda es, sencillamente, espectacular. Belleza, armonía y equilibrio en una flora y una fauna, mediterráneas, que proporcionan continuas sorpresas a los visitantes, los cuales experimentan emociones en cadena al contemplar paisajes y animales inéditos para sus retinas. Hablamos de un territorio natural catalogado de 240.519 hectáreas en el que se encuentran tres Parques Naturales, dos Reservas de la Biosfera y una veintena más de espacios naturales protegidos.

En cualquier época del año estos lugares nos deparan espectáculos inimitables. Auténticos conciertos de luz, aromas y sonidos naturales nos abordan por un doquier boscoso e impredecible. Un entorno natural, sin duda, que supone toda una hermosa fiesta para los sentidos. Siempre hay algo por ver y por hacer. Puedes encontrar aventura o tranquilidad.

Ronda no te dejará indiferente, como no dejó indiferente a aquel Blas Infante que hoy ya es hijo adoptivo de la ciudad.

 

    

 

RONDA tras los pasos de Blas Infante